Las varices suelen afectar a un 70% de la población. Son más frecuentes en el sexo femenino, así como en personas de edad avanzada. En este blog trataremos todos los temas relacionados con las varices, qué son, los tipos que hay, los síntomas, sus causas y su tratamiento.
¿Qué son las varices?
Las varices son dilataciones permanentes de venas superficiales, ocurren principalmente en las piernas y se producen debido a la disfunción en la acción de retorno de la sangre desde las extremidades hacia el corazón.
Se originan por una debilidad en las válvulas o paredes venosas. Estas válvulas lo que hacen es mantener la dirección de la sangre en un solo sentido (en el caso de las venosas hacia el corazón). Cuando se debilitan estas, la sangre no sube con tanta fuerza e incluso tiende a retroceder, acumulándose, dado que no puede luchar contra la gravedad.

Tipos de varices
Las varices se clasifican según su tamaño, su causa y según su anatomía o localización.
Pueden ser congénitas si aparecen desde el nacimiento; primarias cuando aparecen después del nacimiento sin causa conocida; y secundarias cuando aparecen después del nacimiento a raíz de una causa, como por ejemplo una trombosis o traumatismos.
Según su tamaño se clasifican en: Telangiectasias o arañas vasculares, dilataciones de venas muy pequeñas. Reticulares, varices de mayor tamaño, palpables cuando se dilatan y pueden producir picor o sensación de pesadez en las piernas. Troncales, son dilataciones de de las venas principales del sistema venoso superficial de las piernas; son palpables y producen hinchazón, picor, cansancio… y pueden llegar a complicarse en forma de flebitis, sangrados, alteraciones de la piel o incluso ulceración. Este último tipo lo padece aproximadamente un 25% de la población.

Síntomas
Los síntomas pueden ser diversos, pero tienen en común las siguientes 3 características: empeoran a lo largo del día y en las épocas más calurosas del año, empeoran cuando estás muchas horas de pie o sentado en una posición fija y no mejoran con analgésicos o antiinflamatorios.
Otros síntomas que suelen presentar son sensación de hinchazón, pesadez en las piernas, picor, dolor, rampas y sensación de inquietud en las piernas.
Los signos de las varices son: su propia presencia, edemas, cambios en la piel (oscurecimiento, enrojecimiento, llagas, úlceras…), varicoflebitis (varices duras, dolorosas y calientes), varicorragia o sangrados (suelen ocurrir en varices troncales).
Causas
Los principales factores de riesgo de la aparición de varices son:
- Edad Avanzada – comienzan en la adolescencia y aumentan de manera progresiva con la edad, siendo muy frecuentes en edad adulta o tercera edad.
- Herencia genética – es habitual que las varices se hereden si hay antecedentes en la familia.
- Embarazo – la compresión del útero y del feto sobre las venas abdominales durante el embarazo dificultan el retorno sanguíneo de las piernas y aumenta el riesgo de padecer varices.
- Sedentarismo – caminar favorece el retorno de la sangre hacia el corazón ya que los músculos de las piernas ayudan a impulsarla hacia arriba.
- Sobrepeso – aumenta el riesgo debido al efecto de compresión del propio peso que dificulta el retorno sanguíneo.
- Trabajos en los que se están muchas horas de pie o sentado.

Tratamiento de las varices
Para mejorar la sintomatología y reducir la posibilidad de complicaciones o de aparición de varices, se recomienda lo siguiente:
- Realizar ejercicio físico – favorecemos el retorno de la sangre gracias a la activación de los músculos y reducimos los riesgos de la obesidad y la vida sedentaria.
- Reposo de las piernas elevadas – combatimos los efectos de la gravedad, favoreciendo el retorno de la sangre al corazón (con descansar de 2 a 3 veces al día es suficiente). No se recomienda en pacientes con insuficiencia cardíaca.
- Frío – presenta un efecto antiinflamatorio y vasoconstrictor, evitando que se acumule la sangre con tanta facilidad. Se recomienda pasar agua fría en la ducha sobre las piernas o evitar la exposición al calor.
- Medias compresivas – la fuerza de la compresión es mayor en el tobillo o en el pie que en el resto de la pierna haciendo un efecto de drenaje o vaciamiento de la extremidad.
Tratamiento farmacológico
Te recomendamos algunos productos que pueden ayudarte a combatir las varices:
Serramià Gel Piernas Ginko Biloba
Gel de efecto frío tonificante y defatigante para piernas hinchadas y pesadas. Textura ligera y fácil de extender que deja la piel suave sin engrasarla. La sinergia de ingredientes de origen vegetal (Ginkgo Biloba, Rusco, Solidago, Cítricos y Escina) promueve una acción venotónica y vasoprotectora eficaz que mejora la funcionalidad de la microcirculación. Desempeña una acción antiedema que favorece el drenaje de los líquidos extracelulares y contrarresta la sensación de piernas hinchadas. El Mentol aporta una agradable y prolongada sensación de frescor.

Complemento alimenticio a base de extractos vegetales titulados de Centella, Vid, Ginkgo Biloba y Ortosifón. Con Vitamina C.
Ideal para la protección de la microcirculación, el alivio de la sensación de piernas pesadas y eficacia drenante.
Útil para:
- Piernas pesadas
- Microcirculación
- Antioxidante
- Sistema linfático, drenante
- Celulitis

Complemento alimenticio a base de bioflavonoides, extractos vegetales titulados y Vitamina C útiles para favorecer la regular funcionalidad de la microcirculación y del plexo hemorroidal.
Útil para:
- Piernas pesadas
- Microcirculación
- Antioxidante
- Sistema linfático, drenante
- Hemorroides

Complemento alimenticio a base de Centella asiática, Ginkgo biloba, Cúrcuma y Gayuba.
- Ayuda a mantener la función circulatoria
- Contribuye a mejorar la pesadez en las piernas
- Ayuda a contrarrestar las imperfecciones de la celulitis
- Ayuda a mejorar la memoria y la función cognitiva

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